Nosotros contra el cáncer

[Publicado en El Mañana de Nuevo Laredo. 20 de mayo del 2013]

Las palabras nos hacen y nos deshacen y muy pocas llevan tanto peso como la palabra “cáncer.” El tonelaje viene del hecho que la enfermedad no discrimina: en el seno de la mamá o en la próstata del tío, en la sangre del niño  o en el pulmón de la abuela. Sin importar cómo te llamas o de dónde vienes, si eres famoso o el vecino de la esquina, el cáncer es una de las realidades médicas de nuestra sociedad y una que desafortunadamente es cada vez más común.

Las estadísticas en sí nos hablan de grandes retos frente a nuestro sistema de salud. En los últimos años, la tasa de incidencia de cáncer en México ha aumentado en casi un 28%. Si bien es cierto que hay menos casos en nuestro país y en América Latina que en los Estados Unidos o Europa, nuestra tasa de mortalidad es mucho mayor, principalmente por diagnósticos tardíos y la falta de acceso al tratamiento.

Por ese motivo, la noticia de esta semana no debería ser que la actriz Angelina Jolie se haya hecho una cirugía preventiva para reducir su riesgo de cáncer. Después de todo, más de 14,000 mexicanas son diagnosticadas con cáncer de seno cada año. Lo que sí es digno de noticia es que ella haya decidido compartir su experiencia, voluntaria y abiertamente, con todos nosotros. Lo digo a título personal porque tanto Angelina como mi mamá han pasado por los efectos físicos y emocionales que vienen con el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad como ésta. La aceptación y fortaleza necesarias para usar las palabras que otros tanto temen son motivo de admiración y respeto y deberían servir de ejemplo y motivación para aquéllas mujeres y familias que están pasando por algo similar.

La lucha debería ser una de nosotros contra el cáncer, no una del cáncer contra el paciente.

Como sociedad, tenemos una responsabilidad moral y colectiva de reflexionar sobre qué hemos hecho para apoyar a quienes enfrentan y viven con ésta y otras enfermedades, así como también pensar en aquellas acciones concretas que podemos tomar para aumentar el acceso a mejores servicios de salud.

Más allá de aumentar la inversión pública y privada en hospitales, clínicas y equipos de análisis, la mejor arma que tenemos contra este tipo de enfermedades es el acceso a la información. Tanto a nivel estatal como a nivel federal, los distintos organismos y seguros públicos ofrecen diversos servicios en apoyo a pacientes diagnosticados con cáncer, incluyendo exámenes, medicamentos y cirugías. Esta información debería ser clara y fácilmente accesible y es ahí donde debemos combinar los esfuerzos de los sectores públicos, privados y de sociedad.

Asimismo, el cambio a nivel individual comienza con la apertura y aceptación que debemos demostrar ante tal situación: no más susurros, no más pensamientos de lástima, no más pedir perdón como si la enfermedad fuera un castigo, porque no es así.

¿A poco creen que Angelina va a dejar de hacer películas o dejar de promover causas humanitarias? Claro que no. De igual manera, sintámonos orgullosos y felices de conocer a personas que viven la vida, día con día, con la frente en alto y con una sonrisa. Al menos ese es el ejemplo que hemos visto en personas como mi mamá. Ése es un ejemplo que vale la pena seguir.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: